A colaborar !! con lo que recaudemos de esta rifa se comprarán los termotanques solares para los niños albergados puedan tener agua caliente en el baño !!!
sábado, 19 de junio de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
ULTIMO MOMENTO VOLVIMOS A BAILANDO POR UN SUEÑO !!!
Gente de Cfrontera parece que el destino quiere que volvamos a tener esperanzas y que nuestros sueños se puedan hacer realidad.
Volvimos a ser convocados a "Bailando por un Sueño" y esta vez Amalia Granata está representando nuestro sueño, el sueño de los chicos de San Luis - Acoyte que es tener su propio albergue para que no pierdan horas de descanso caminando ida y vuelta para asistir a clase. El sueño incluye luz por paneles solares y agua potable para la escuela (que actualmente no llega). Espero que mas allá de ganar o no, este mensaje llegue lejos y a muchos porque necesitamos ser más. Los espero en la reunión del sábado y a romperla !!!. Hagamos todos fuerza y difundan esto por todos los medios así llega a los competidores y se impregnan de nuestro sueño !!!
Amalia Granata y Gabriel Usandivaras Carrizo: desean ayudar a la Escuela Anexo San Luis de Acoyte de Santa Victoria Oeste, Salta. En la misma estudian 19 alumnos que comen y algunos duermen allí. Los niños deben caminar tres horas para llegar al colegio, a veces, con temperaturas muy bajas. El sueños es construir un albergue e instalar paneles solares y proporcionar agua.
martes, 27 de octubre de 2009
Integrantes de CF 1979 - 2008
domingo, 25 de octubre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
Objetivos
El “Contigente Frontera” pretende mejorar la calidad de vida de los niños de Santa Victoria Oeste, provincia de Salta, resaltando sus mas ancestrales valores para no modificar sus costumbres y cultura en general.
Breve Historia:
Nuestro grupo, al que denominamos “Contingente Frontera” comenzó en 1979, en el marco del “Operativo Argentinos Marchemos hacia Nuestras Fronteras”, organizado por el Ministerio de Educación de la Nación y Gendarmería Nacional. En su inicio comenzamos apadrinando formalmente a través de un acta de compromiso a la Escuela N° 4524 de La Huerta, Santa Victoria Oeste, Provincia de Salta. Luego al ver las necesidades de la zona nos fuimos expandiendo a otros rodeos y así apadrinamos en 1981 la Escuela N° 4389 Combate de Acoyte, en 1987 la N° 4172 del rodeo de Papachacra y más recientemente, en 1992, la N° 4544 de La Soledad.
Al poco tiempo del comienzo de esta actividad; nuestra escuela le dio un perfil propio, reformulando el objetivo inicial, en otro más amplio. Además de apadrinar una escuela, integramos nuestra comunidad educativa con la de Santa Victoria Oeste a través de un proyecto que articuló la actividad solidaria y comunitaria con la formación integral del individuo como persona y como ser social. Actualmente nuestra actividad es el eje principal del PEI institucional.
Nuestra labor además de contemplar un padrinazgo maduro y profundo, no se limita al “asistencialismo”, sino que también destina esfuerzos a la promoción social de las escuelas y de los rodeos, lugar de emplazamiento de las mismas. También colaboramos con la biblioteca popular (creada por nosotros); el hospital regional de Santa Victoria Oeste, fue y es también un objetivo para nuestro trabajo, equipándolo en la medida de nuestras posibilidades con instrumentos e insumos.
sábado, 10 de octubre de 2009
Mis Años en la Frontera
Podría hacerlo siguiendo un orden pero prefiero que este no exista y los comentarios sean aleatorios sin tiempo, sin cronologías. Mi memoria es frágil y fragmentaria, por lo que creo que esta es la mejor manera de narrar hechos y circunstancias en "La Frontera".
La Frontera es una divisoria mas allá de la cual se plantean circunstancias diferentes. Cruzarla implica que algo o mucho cambie, no hacerlo que todo sea tal cual hasta ahora. La desición es personal y enfrentarla también.
Caminaron 13 días para venerar al Señor y la Virgen del Milagro
Un grupo de 16 personas recorrió 540 kilómetros desde Santa Victoria Oeste hasta Salta.Por: Sergio Rubin
Fuente: SALTA. ENVIADO ESPECIAL
Dionisia no miente. La verdad es que, a 24 horas de haber llegado a la capital salteña desde su pueblito, Santa Victoria Oeste -en el extremo norte de Salta, cerca de la frontera con Bolivia-, luce entera. Pero, sobre todo, feliz por haber cumplido por segundo año consecutivo con la promesa de peregrinar hasta el Señor y la Virgen del Milagro, cuyas imágenes se veneran en la catedral local. Y participar, hoy, de la seguramente imponente celebración de su festividad.
Pero Dionisia no es la única que puede mostrar su buen estado físico. "Salimos 16 personas de Santa Victoria Oeste, 12 varones y 4 mujeres, y todos llegamos bien, nadie se enfermó", dice. Entre ellos, se cuenta uno de sus cinco hijos, de 16 años, que también quiso ser de la partida. "Nos arreglamos con la altura, con el frío", señala. Además, la gente de cada pueblo por el que pasaban salía a su encuentro, les daba alojamiento y comida y muchas palabras de ánimo.
La peregrinación desde Santa Victoria Oeste es la que llega de más lejos, pero forma parte de una de las tantas provenientes de diversos puntos del noroeste argentino que están arribando a esta capital desde el fin de semana. No pocos peregrinan, incluso, en bicicleta. Cada arribo es una fiesta: sirenas, vivas y aplausos acompañan las últimas cuadras hasta el emotivo ingreso de los peregrinos a la Catedral, que termina en emocionados abrazos.
Con todo, la marcha desde Santa Victoria no sólo es la más larga, sino una de las más peliagudas. Hilarón Peloc, un enfermero de 51 años que participa en su organización desde la primera, hace nueve años, dice que los primeros seis días, hasta llegar a Humahuaca, "son los más bravos porque buena parte del camino es de cornisas, el clima no perdona, la altura, pese a la costumbre, pega, y algunos piensan en abandonar, pero luego siguen".
De hecho, para los primeros días los peregrinos llevan una carga ligera: una mochila con abrigos, algunas galletas y poco más. El agua la cargan en las vertientes que, se asegura, son purísimas. Además, a la hora de tener que comprar alimentos "siempre se hace una 'vaquita' con el dinero", dice Peloc. Eso sí: nunca renuncian a transportar a pulso cinco imágenes religiosas.
Si bien la costumbre de venir caminando a esta tradicional festividad es antigua, en el último cuarto de siglo empezaron a organizarse formalmente peregrinaciones desde los más diversos puntos.
"Yo vengo con una de San Antonio de los Cobres que se hizo por primera vez en 1988 con sólo 30 personas y este año éramos más de quinientos", dice Dante Bernacki, vicario general del arzobispado de Salta y gran impulsor de estas marchas.
El cura Bernacki dice que estas peregrinaciones son "una escuela de solidaridad porque todos comparten: los peregrinos y quienes los reciben en cada pueblo". Considera, además, que "en un mundo tan materialista que no lleva a la felicidad, esta gente nos da un testimonio de que, a partir de compartir en los lugares inhóspitos donde viven lo poco que tienen y creer realmente en Dios, se puede ser feliz".
Fuente: SALTA. ENVIADO ESPECIAL
CANSADOS PERO FELICES. ALGUNOS DE LOS PEREGRINOS EN SU LLEGADA A SALTA. SOPORTARON FRIOS DE HASTA -15°.
No tengo ni una ampolla... ni siquiera estoy cansada", dice, orgullosa, Dionisia Gaspar de Angelo. Su satisfacción es más que entendible ya que ha caminado junto a otros quince vecinos nada menos que 540 km (¡540 km!) durante 13 días por cerros y quebradas de la puna salteña y jujeña, tolerando alturas de no creer para semejante caminata: el tercer día alcanzaron los 4.800 metros. Y soportando en algunos tramos un frío con heladas que en el octavo día llegó a los 15 grados bajo cero.
La peregrinación desde Santa Victoria Oeste es la que llega de más lejos, pero forma parte de una de las tantas provenientes de diversos puntos del noroeste argentino que están arribando a esta capital desde el fin de semana. No pocos peregrinan, incluso, en bicicleta. Cada arribo es una fiesta: sirenas, vivas y aplausos acompañan las últimas cuadras hasta el emotivo ingreso de los peregrinos a la Catedral, que termina en emocionados abrazos.
Con todo, la marcha desde Santa Victoria no sólo es la más larga, sino una de las más peliagudas. Hilarón Peloc, un enfermero de 51 años que participa en su organización desde la primera, hace nueve años, dice que los primeros seis días, hasta llegar a Humahuaca, "son los más bravos porque buena parte del camino es de cornisas, el clima no perdona, la altura, pese a la costumbre, pega, y algunos piensan en abandonar, pero luego siguen".
De hecho, para los primeros días los peregrinos llevan una carga ligera: una mochila con abrigos, algunas galletas y poco más. El agua la cargan en las vertientes que, se asegura, son purísimas. Además, a la hora de tener que comprar alimentos "siempre se hace una 'vaquita' con el dinero", dice Peloc. Eso sí: nunca renuncian a transportar a pulso cinco imágenes religiosas.
Si bien la costumbre de venir caminando a esta tradicional festividad es antigua, en el último cuarto de siglo empezaron a organizarse formalmente peregrinaciones desde los más diversos puntos.
"Yo vengo con una de San Antonio de los Cobres que se hizo por primera vez en 1988 con sólo 30 personas y este año éramos más de quinientos", dice Dante Bernacki, vicario general del arzobispado de Salta y gran impulsor de estas marchas.
El cura Bernacki dice que estas peregrinaciones son "una escuela de solidaridad porque todos comparten: los peregrinos y quienes los reciben en cada pueblo". Considera, además, que "en un mundo tan materialista que no lleva a la felicidad, esta gente nos da un testimonio de que, a partir de compartir en los lugares inhóspitos donde viven lo poco que tienen y creer realmente en Dios, se puede ser feliz".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



